El club de baloncesto Hapoel Tel Aviv confirmó el domingo que comenzará la próxima temporada fuera de Israel. «Por el momento, abriremos la temporada en Sofía», comunicó el club a sus aficionados, prolongando así el esquema que definió su histórica primera campaña en la EuroLeague.
La explicación llegó en un comunicado oficial emitido en nombre del club, sin atribuirse a ningún directivo en particular. «A la luz del recrudecimiento de la situación de seguridad, y con el fin de prepararse de la mejor manera posible para la próxima temporada, se decidió mantener bases de actividad tanto en Sofía como en Israel», señalaba el comunicado.
La redacción fue deliberadamente provisional. El club afirmó que la base principal de actividad se ubicará en Sofía «en esta etapa», que continuará vigilando la evolución de los acontecimientos y que, si mejora el panorama de seguridad en Israel, se estudiará la posibilidad de trasladar de nuevo la base principal al país. No se ofreció una fecha límite, y el club no precisó qué competiciones, ni cuántos partidos, abarcará el acuerdo.
La decisión prolonga, más que inicia, el capítulo búlgaro de Hapoel. A lo largo de 2025-26 —temporada de debut del club en la EuroLeague—, los partidos como local en la competición se disputaron en el Arena 8888 de Sofía, el pabellón antes conocido como Arena Armeec, bajo el esquema de sedes alternativas que la liga estableció para los clubes israelíes mientras la situación de seguridad impedía que el baloncesto europeo de máximo nivel se jugara en Israel.
Aquella campaña de debut fue, a su vez, fruto de un hito histórico. Hapoel se ganó su plaza en la EuroLeague al conquistar la EuroCup 2024-25, tras barrer al Gran Canaria en la final.
En su primera temporada entre la élite europea, alcanzaron los playoffs de 2026, donde se midieron al Real Madrid, antes de que el título se decidiera en Atenas, donde el Olympiacos se coronó campeón.
Un miembro de la plantilla, citado sin identificar en uno de los medios israelíes, dio a entender que los jugadores ya contaban con la noticia. «Nos dijeron que empezaríamos en Bulgaria y avanzaríamos a partir de ahí. Todavía hay cuestiones de seguridad, pero nosotros vamos con lo que decida el equipo», declaró el jugador.
Para la afición de Hapoel, el anuncio llega como una decepción ya conocida: una segunda temporada consecutiva, al menos en su arranque, en la que las noches más importantes de la vida europea del club comenzarán a unos 1.600 kilómetros de Tel Aviv. Sin embargo, el propio planteamiento del club deja la puerta visiblemente abierta: las palabras clave siguen siendo «por el momento», y todo lo que venga después queda condicionado a que la situación en casa se tranquilice.



