La selección masculina de balonmano sub-20 de Israel cayó 33-31 ante Islas Feroe en el cruce del EHF EURO M20 por los puestos 9-16, cediendo una ventaja de dos goles en el descanso pero manteniendo con vida su camino hacia el Campeonato Mundial Junior Masculino de la IHF 2027. El acta oficial del torneo confirma el resultado final y la ventaja de 17-15 en el descanso a favor de Israel.
La aritmética de las dos partes cuenta por sí sola la historia del vuelco. Israel anotó 17 goles antes del descanso y 14 después, mientras que Islas Feroe pasó de 15 goles en la primera parte a 18 en la segunda. Ese giro de cuatro goles en 30 minutos transformó una posición controlada en una derrota ajustada, con un partido que se mantuvo lo bastante igualado como para que ningún equipo lograra construir una renta decisiva.
Israel llegó a la fase de clasificación tras un irregular grupo preliminar en Rumania, donde venció a Bosnia y Herzegovina 43-33, pero perdió 42-33 ante Suecia y 39-31 ante los anfitriones. Israel, Rumania y Bosnia terminaron igualados a puntos por detrás de Suecia, y Rumania avanzó a la ronda principal por diferencia de goles. Israel, en cambio, continuó por la vía intermedia.
Esa diferencia marcó lo que estaba en juego el jueves. Islas Feroe ya había alcanzado la ronda principal y formaba parte del grupo de cabeza del torneo, mientras que Israel llegó a los cruces por los puestos 9-16 desde la fase intermedia. El triunfo feroés los encamina hacia los partidos por los puestos 9-12; Israel, por su parte, entra ahora en la vía de los puestos 13-16, donde la clasificación final tiene una consecuencia mayor que la posición en sí misma.
La IHF ha fijado el límite de clasificación para el Campeonato Mundial Junior Masculino 2027 en el puesto 15. Doce selecciones europeas ya se han asegurado su billete al alcanzar la ronda principal del EURO M20, por lo que quedan tres plazas por resolverse más abajo en la tabla de clasificación. Para Israel, una victoria en la secuencia de partidos de clasificación restantes garantizaría un puesto no inferior al 15 y le aseguraría una de esas últimas plazas europeas.
Eso convierte la derrota ante Islas Feroe en algo doloroso, pero no definitivo. Israel ya no tiene margen para tratar el próximo partido como un encuentro más de desarrollo: una victoria completaría la tarea de la clasificación, mientras que otra derrota trasladaría la decisión al partido final por el puesto 15. El equipo ya ha demostrado que puede producir tramos ofensivos sostenidos a este nivel; la segunda parte del jueves dejó al descubierto lo rápido que un pequeño bajón defensivo puede echar por tierra ese trabajo.
El valor más amplio de la clasificación es la continuidad competitiva, que llevaría a este grupo directamente de un exigente campeonato europeo a otro torneo global de su categoría de edad, sumando partidos de alto nivel justo cuando muchos de estos jugadores empiezan a competir por papeles más relevantes en la absoluta. La tarea inmediata, sin embargo, es mucho más concreta: proteger el nivel defensivo que construyó la ventaja de 17-15, encontrar suficiente acierto ofensivo en las segundas partes para evitar otro apretón final, y convertir una de las dos próximas oportunidades en una plaza para el Mundial.



