El Barcelona ha fichado a Josh Nebo hasta el 30 de junio de 2029, lo que da a su pintura interior un reboteador contrastado en la Euroliga cuyo camino hasta el Palau Blaugrana pasó por dos etapas decisivas en Israel. El pívot de 2,06 metros superó el reconocimiento médico antes de que el club anunciara el acuerdo por tres temporadas, un día después de que el Olimpia Milano confirmara el final de su etapa de dos años en Italia.

El movimiento tiene menos que ver con generar ataque propio que con mejorar las posesiones a su alrededor. Nebo es un finalizador explosivo antes que un eje de juego de espaldas al aro, y genera valor como bloqueador, referencia para los alley-oops e incansable cazador de rebotes en el tiro fallado. El propio resumen de carrera del Barcelona le atribuye promedios de 9,3 puntos, 6,3 rebotes y una valoración de 13,7 en 136 partidos de Euroliga con el Žalgiris, el Maccabi Tel Aviv y el Milano.

Su ascenso europeo comenzó en Eilat. Llegado del baloncesto universitario estadounidense en 2020, Nebo promedió 13,6 puntos y 10 rebotes, líder de la liga, en 26 partidos de la liga israelí, según las cifras publicadas con motivo de su fichaje. Esa temporada asentó la combinación que lo ha impulsado desde entonces: alcance vertical cerca del aro, rapidez en el segundo salto y movilidad suficiente para defender lejos del aro.

Una temporada en el Žalgiris le trajo su debut en la Euroliga antes de que el Maccabi lo devolviera a Israel en 2022. Ganó campeonatos nacionales consecutivos vestido de amarillo y cerró la campaña 2023/24 de la Euroliga con 11,1 puntos y 7,1 rebotes por partido, liderando la competición en rebotes.

Esos números importaron, pero también lo hizo la fiabilidad táctica que había detrás. Nebo podía jugar por encima del aro en las acciones de pick and roll sin exigir balones que correspondían a los bases.

Milán fue un capítulo físicamente más complicado, pero terminó con títulos. Nebo ayudó al Olimpia a completar lo que el club italiano describió como un triplete histórico, que incluyó la liga y la copa de 2025/26, y el Barcelona informa de que promedió 10,1 puntos y 5,4 rebotes en su última temporada de Euroliga allí. La despedida del Olimpia también destacó su profesionalidad y su papel dentro del grupo, un contexto útil para un jugador que se incorpora a otro vestuario con presión inmediata por el título.

Para el Barcelona, la lógica baloncestística es clara. Nebo aporta carreras hacia el aro, rebote ofensivo y energía defensiva sin necesidad de rediseñar el ataque a su alrededor, aunque sus limitaciones son igual de evidentes: no lo han fichado para abrir el campo ni para crear juego desde el codo. El valor del fichaje dependerá del espaciamiento a su alrededor y de la capacidad de los bases para convertir sus bloqueos y continuaciones en ventajas antes de que la defensa se asiente en campo reducido.

También existe un sólido punto de referencia israelí para juzgar la operación. Nebo dejó la liga convertido en un jugador más completo y más caro que el atleta en bruto que llegó a Eilat, y después utilizó el escaparate de la Euroliga con el Maccabi para demostrar que su rebote y su finalización funcionaban ante rivales de gran tamaño. El Barcelona compra esa versión desarrollada con un contrato largo, y la siguiente pregunta es si puede convertir la excelencia de especialista en la regularidad semana a semana que exigen el calendario doméstico español y una temporada completa de Euroliga.