El Maccabi Haifa ha alcanzado un acuerdo con el delantero estadounidense Andrija Novakovich, sumando un perfil contrastado de delantero centro a la reconstrucción de Diego Flores. El club informó de que el jugador de 29 años llegará a Israel la próxima semana para someterse a los reconocimientos médicos. Esa condición es determinante: el Haifa tiene un acuerdo, no una inscripción completada, y el jugador no debe considerarse fichado hasta que finalice el proceso médico.

Novakovich llega procedente de Italia tras una temporada en la Serie B en la que disputó 33 partidos de liga y marcó cinco goles. Con 1,92 metros de estatura, ofrece un punto de referencia entre los centrales y un destino claro para los envíos al área. Además, ha desarrollado buena parte de su carrera fuera de Estados Unidos, lo suficiente como para entender las exigencias tácticas del fútbol de clubes europeo, en lugar de llegar como un proyecto de desarrollo.

El fichaje cambia el rumbo de la búsqueda de delantero del Haifa. Flores quería un ariete capaz de fijar a los centrales rivales mientras los jugadores de banda atacan los espacios a su alrededor. La envergadura de Novakovich puede ayudar al equipo a jugar con pases directos cuando una presión alta cierra la primera vía de salida, pero su valor no puede medirse solo por los duelos aéreos.

El Haifa también necesita cesiones limpias, ocupación del área y movimientos repetidos a lo largo de la línea de ataque. Cinco goles en 33 partidos de liga no garantizan, por sí solos, un goleador de gran volumen: es un registro reciente que requiere contexto. La producción de un delantero depende de los minutos, la calidad de las ocasiones y el rol que ocupe, y el Haifa tendrá que construir una estructura de servicio que lo acerque más a portería.

Si pasa demasiado tiempo de cada partido recibiendo de espaldas a portería, lejos del área, el perfil físico resolverá los problemas de progresión sin resolver necesariamente la definición. Esa distinción será importante cuando el cuerpo técnico diseñe su rol.

El requisito médico merece algo más que una fórmula de trámite. Hasta que se completen los reconocimientos, el club conserva la capacidad de evaluar su estado físico, y las partes no han cruzado el último umbral administrativo. Presentar el acuerdo como un traspaso cerrado borraría precisamente la condición que el propio Haifa incluyó en su comunicado. El siguiente paso confirmado es su llegada; el anuncio del contrato solo debería producirse si los reconocimientos resultan satisfactorios.

Para el Haifa, el momento resulta oportuno. La fase de la copa nacional comienza a finales de julio, lo que da al cuerpo técnico una ventana breve para integrar a un nuevo '9' antes de que se asiente el calendario liguero. El trabajo en los entrenamientos deberá abordar tanto los disparadores de la presión como los patrones de ataque: un delantero alto puede hacer más directo a un equipo, pero Flores querrá que esa salida esté conectada con el mediocampo y no aislada por delante de él.

Novakovich representa, por tanto, una decisión de plantilla clara aunque todavía no completada. El Haifa ha optado por la envergadura, la experiencia y la presencia en el área para la siguiente etapa de su reconstrucción. El reconocimiento médico determinará si ese plan se convierte en fichaje; el fútbol posterior determinará si el equipo logra transformar esas cualidades en una creación de ocasiones más fiable.