El Maccabi Tel Aviv, con diez jugadores, venció 3-1 al Hapoel Be’er Sheva en el Turner Stadium la noche del jueves para conquistar la Supercopa de Israel. Saied Abu Farchi anotó dos goles y Sagiv Yehezkel asistió los tres tantos del Maccabi, convirtiendo la primera gran cita doméstica de la temporada en una contundente declaración de principios del vigente campeón de la Copa del Estado.

El primer gol del Maccabi castigó un grave error en la salida de balón del Be’er Sheva, que dejó a Abu Farchi con el camino directo hacia el arco. La respuesta del Be’er Sheva fue más ingeniosa: Kangwa culminó la jugada con un taco, restableciendo la igualdad antes de que el Maccabi pudiera instalarse en la protección de la ventaja. El intercambio de golpes convirtió lo que prometía ser un cauto estreno competitivo en una prueba inmediata sobre qué equipo recuperaría el control más rápido.

El Maccabi recuperó la ventaja en el minuto 58 por medio de Dor Peretz, servido por un centro de Yehezkel. La jugada premió al Maccabi por encontrar a Peretz entre las líneas de medio campo y defensa del Be’er Sheva: Yehezkel condujo el balón hacia la banda izquierda y dio el último pase, y Peretz no necesitó máxima potencia, colocando su remate con la precisión suficiente para batir a Ofir Marciano. Además, esta vez el gol subió al marcador, después de que un intento anterior fuera anulado por fuera de juego en la jugada previa.

Roy Revivo vio la segunda tarjeta amarilla en el minuto 66, dejando al Maccabi con diez jugadores. El equipo se negó a proteger pasivamente una ventaja de un gol y atacó el espacio a la espalda de la línea avanzada del Be’er Sheva; otro centro de Yehezkel permitió a Abu Farchi completar su doblete y fijar el resultado final en 3-1.

El propio Yehezkel recibió brevemente su segunda tarjeta amarilla durante una sustitución tardía, después de dar media vuelta desde la línea de banda más cercana cuando le lanzaron vasos. El árbitro Aviv Klein revisó el incidente y anuló la amonestación. La intervención estuvo permitida por el cambio normativo 2026/27 que autoriza al VAR a revisar una segunda amarilla claramente incorrecta cuando produce de forma inmediata una expulsión; la norma de sustituciones también permite un punto de salida distinto por motivos de seguridad.

Los primeros compases del partido expusieron la carga táctica que soportaban ambos mediocampos. El bloque de cinco hombres del Maccabi está diseñado para rodear el balón y liberar a Dor Peretz o Sagiv Yehezkel en apoyo de Abu Farchi, mientras que el Be’er Sheva necesita que Lucas Ventura y Eliel Peretz protejan las transiciones al tiempo que permiten a Kangwa avanzar hacia posiciones de gol. Ambos mecanismos dieron una recompensa temprana; ninguno, en un primer momento, ofreció a su defensa una protección sostenida.

El Be’er Sheva alineó de inicio a Ofir Marciano, y no al fichaje Marco Wolff, en la portería. Guy Mizrahi, Miguel Vítor, Matan Baltaxa y Ofir Davidzada formaron la línea defensiva, con Roy Levy y Amir Ganah dando apoyo a Igor Zlatanović. El Maccabi presentó a Ofek Melika por detrás de Itay Ben Hamo, Mohamed Ali Camara, Raz Shlomo y Roy Revivo, con Abu Farchi por delante de Yehezkel, Itamar Noy, Issouf Sissokho, Ido Shahar y Peretz.

El partido comenzó tras un importante operativo de seguridad en los alrededores del Turner. Cuatro personas fueron detenidas cerca del estadio después de que la policía hallara varios garrotes durante el registro de un vehículo, y los agentes de la comisaría de Be’er Sheva trasladaron a los ocupantes para nuevos interrogatorios mientras el Distrito Sur desplegaba personal adicional en la zona antes del inicio del partido.

En el informe policial previo al partido no se especificó ningún cargo, afiliación de aficionados ni intento de acceder al estadio, y no se reportó ninguna lesión relacionada con la intervención. Los hechos constatados son la intervención, la incautación y las detenciones; sin más información oficial, no permiten concluir nada sobre responsabilidad penal ni vínculo con ninguno de los dos clubes.

El partido fue la revancha directa de las dos grandes citas que enmarcaron la temporada pasada. El Be’er Sheva ganó la anterior Supercopa por 2-1 pese a jugar la mayor parte del encuentro con diez hombres, y después se proclamó campeón de liga, antes de que el Maccabi respondiera en mayo venciendo 2-1 al Be’er Sheva en la final de la Copa del Estado. El triunfo del jueves invirtió el resultado de la Supercopa anterior y sumó un segundo trofeo consecutivo ante el campeón.

El calendario europeo añade valor a la actuación más allá del trofeo. El Be’er Sheva pasa a la ronda clasificatoria de la Champions League ante el Víkingur Reykjavík, mientras que el Maccabi inicia su participación en la Europa League a finales de julio. La amenaza al contragolpe del Maccabi y su respuesta a la expulsión ofrecen una base sólida, pero ambos equipos deben todavía reducir los momentos en los que un solo pase perdido deja expuesta toda la estructura defensiva.