El Ironi Kiryat Shmona ha confirmado que existe un acuerdo para traspasar a Cristian Martínez al Slovan Bratislava, poniendo fin a las dos temporadas del centrocampista panameño en la Alta Galilea. La confirmación del club, emitida el domingo, fue cuidadosa en su redacción: lo que existe entre ambas partes es un entendimiento cerrado, no un traspaso anunciado oficialmente.

El propio Martínez viajó a Eslovaquia durante el fin de semana para completar los últimos trámites. Los términos, no obstante, se han definido con rapidez: la prensa israelí sitúa el acuerdo en tres años, y el registro del jugador ya lo inscribe en el Slovan con un contrato hasta junio de 2029 y fecha de llegada el 19 de julio. Ninguno de los dos clubes ha revelado el importe del traspaso, que sigue sin conocerse.

El momento elegido se debe por completo al Mundial de este verano. Panamá quedó eliminada en la fase de grupos sin sumar un solo punto, pero Martínez salió del torneo con su reputación reforzada.

Utilizado por banda en lugar de en su habitual posición de centrocampista central, fue elegido mejor jugador del partido en la derrota por 1-0 ante Croacia. El interés que siguió llegó tanto de Europa como de Sudamérica.

Dirigentes del Slovan indicaron que llevaban varios mercados de fichajes siguiendo al centrocampista y que tuvieron que superar una competencia considerable para incorporarlo, una insistencia que finalmente dio sus frutos una vez concluido el torneo de Panamá.

Su trayectoria en el Kiryat Shmona explica el interés que despertó. El jugador de 29 años, que acumula 69 internacionalidades con Panamá, llegó cedido en julio de 2024 y disputó 33 partidos en su primera temporada antes de que el club convirtiera el traspaso en definitivo.

En la temporada 2025-26 sumó 31 partidos y cuatro goles desde el centro del campo, consolidándose como uno de los futbolistas extranjeros más fiables de la máxima categoría israelí.

Para el Slovan, la urgencia es evidente: el campeón eslovaco abre esta semana su eliminatoria de la segunda ronda de clasificación de la Champions League y quiere tener a su nuevo centrocampista inscrito y disponible cuanto antes en la campaña europea.

Para el Kiryat Shmona, que la pasada temporada se quedó fuera del playoff de campeonato, la venta prolonga un patrón ya conocido y financieramente necesario: fichar con inteligencia, exprimir una o dos buenas temporadas y vender a Europa. La cifra no revelada financiará ahora la siguiente edición de ese modelo, así como la búsqueda de un sustituto en el centro del campo.